domingo, 20 de abril de 2008

Solo

Es raro que lo note, pero llego el domingo y como siempre solo. No es la soledad común, sino la que marca que me falta ser complemento y complementado.
Tengo el deseo de conocer a alguien legítimamente, sin falsos prefacios para finalidades comunes. El problema radica en que rara vez me acuerdo de esto, ya forma parte de una costumbre el buscar por buscar.
Supongo que la finalidad de mi angustia es llegar a enamorarme, o al menos saber que estoy en camino. Pero la incertidumbre del fracaso posible me aterra.
Ahora en la desesperación momentánea surgen ideas que remediaran la situación, pero no seria bueno para nadie.
Seguramente en unos minutos me olvide de esto y siga hasta el próximo encuentro con este sentimiento.

No hay comentarios: